Participación de Artistas Cristianos en Las Mejores Veces Cantan contra El Hambre

Participación de Artistas Cristianos en Las Mejores Veces Cantan contra El Hambre

Participación de Artistas Cristianos en Las Mejores Veces Cantan contra El Hambre

Esta entrega de Voces contra el Hambre, tendrá la participación de Nancy Amancio y Marcos Yaroide, dando el toque cristiano a este importante evento organizado por la vicepresidente de la Republica la Dra. Margarita Cedeño de Fernández, en la Sala del Teatro Nacional Eduardo Brito, el Próximo Lunes 16 de octubre de 2017 a las 5:00 p.m.

Artistitas de primer orden de la música dominicana, estarán acompañando a la vicepresidente de la Republica la Dra. Margarita Cedeño de Fernández en esta Gala.

  • Jhonny Ventura
  • Los Hermanos Rosarios
  • Anthony Ríos
  • Nini Caffaro
  • Félix D’Oleo
  • Víctor Víctor
  • Xiomara Fortuna
  • Diomary “La Mala”
  • Víctor Wail
  • Janio Lora
  • Manny Cruz
  • Danaes
  • Grupo Bonyé
  • Nancy Amancio
  • Marcos Yaroide

 

¿Qué es Voces Contra el Hambre?

En ocasión del Día Mundial de la Alimentación, un conjunto de destacados artistas del país unen sus voces en apoyo a nuestro Banco de Alimentos en la República Dominicana, llamando la atención sobre el alto número de alimentos que se desperdician cada año –en el país y en el mundo entero– en detrimento de quienes padecen hambre y desnutrición.

Es una acción loable que busca crear conciencia en las familias dominicanas que tienen acceso a una alimentación estable, para que disminuyan el desperdicio de alimentos, en el sentido del malgasto del mismo, de forma que se destine una parte de lo que se consume, al necesario propósito de erradicar el hambre y la malnutrición en nuestro país. Lo mismo se busca con los productores, ya que la mayor cantidad del alimento mal gastado, se produce en el descarte, fruto del control de calidad de una producción agrícola.

Cada año, los consumidores de los países industrializados, desperdician la misma cantidad de alimento que se consume en el África sub-sahariana, es decir, alrededor de 230 millones de toneladas de alimentos. En el caso de la República Dominicana, el desperdicio semanal promedia 1.2 millones de kilogramos de alimento, de los cuales un 93% se produce en el descarte de la producción agrícola.

Como parte de una red global de Bancos de Alimentos, la República Dominicana ha liderado un diálogo regional para disminuir la cantidad de alimentos mal utilizados y aumentar el número de voluntarios que forman parte de la red que facilita alimentos a los más necesitados.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), ha reconocido que la República Dominicana es uno de los países que ha dado mayores pasos de avance, para reducir la pérdida y desperdicio de alimentos en América Latina.

La clave ha estado en una efectiva colaboración entre Gobierno, Iglesia católica, sociedad civil y empresas privadas, que han visto en el Banco de Alimentos un canal confiable para convertir en un aporte lo que antes era un desecho.

José Graziano da Silva, Director General de la FAO, considera el mal uso de los alimentos como “la más importante manifestación de la ineficiencia de nuestro sistema de manejo de alimentos”. Sus análisis estiman que el desecho alcanza hasta un 24% del valor calórico producido para consumo humano, alrededor de 1.3 billones de toneladas de alimentos desperdiciados cada año.

En el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, se ha planteado la necesidad de reducir la pérdida de alimentos en la cadena de producción, para lo cual es necesario que países como la República Dominicana, trabajen en el fortalecimiento de su capacidad técnica, la disponibilidad de tecnología para el sector agrícola y el trabajo conjunto con el Banco de Alimentos, para que la producción descartada pueda ser aprovechada.

Es un objetivo que aporta al Objetivo de Desarrollo Sostenible de erradicación del hambre y la pobreza, meta para la cual el país ha presentado grandes avances, pero que aún requiere de mayores esfuerzos.

La complejidad del problema de la pérdida de alimentos, también requiere de un cambio en la cultura del consumo que impera en la sociedad, especialmente desde los centros de expendio de alimentos, de manera que el aprovechamiento del producto no consumido, sea parte de la misma cadena de producción.

Para el caso de nuestro país, un espacio donde se hace necesario aunar esfuerzos es en el sector turístico, donde se consume una gran cantidad de alimentos, a la vez que se genera una pérdida de alimentos que deben ser aprovechado para alimentar a tantas personas que sufren hambruna, como parte de un ejercicio de responsabilidad social corporativa de quienes operan en ese sector.

En resumen, este Día mundial de la Alimentación nos encuentra con grandes retos para suplir las necesidades alimenticias de nuestros ciudadanos, con miras a lograr la erradicación del hambre para el 2030, tal y como lo plantean lo ODS. Para ello, el esfuerzo de toda la sociedad es necesario, especialmente en la disminución en la pérdida de alimentos, donde vislumbramos una gran oportunidad para mejorar las condiciones de todos los dominicanos.